EVANGELIO DE THOMAS EXPLICADO CAPITULO 04
CUARTO VERSÍCULO...
Jesús dijo:
"Desde la mañana
hasta la noche
y desde la noche hasta la mañana,
no piensen en qué ropa van a vestir".
Sus discípulos dijeron:
"¿Cuándo nos serás revelado
y cuándo te veremos?".
Jesús dijo:
"Cuando se quiten la ropa
sin estar avergonzados,
y tomen la ropa
y la pongan bajo sus pies
como los pequeños niños y la pisen
-entonces podrán tomar al hijo del ser viviente
y no temerán".
El hombre vive no como es, sino como le gustaría ser: no con su cara original, sino con una cara pintada, falsa. Ese es todo el problema. Cuando naces tienes tu propia cara -nadie la ha perturbado, nadie la ha cambiado, pero tarde o temprano la sociedad comienza a trabajar en tu cara. Comienza a esconder la cara original, la natural, aquella con la que naciste, y entonces se te da muchas caras para las diferentes ocasiones, porque una cara no será suficiente.
Las situaciones cambian, así que necesitas muchas caras falsas, máscaras. Desde la mañana hasta la noche, desde la noche hasta la mañana, miles de caras se usan. Cuando ves que un hombre poderoso se acerca cambias de máscara, cuando ves a un hombre, a un pordiosero que se te acerca, eres diferente. Todo el tiempo, momento a momento, hay un cambio constante en la cara.
Uno tiene que estar alerta sobre esto, porque se ha vuelto tan mecánico que puedes no darte cuenta que va cambiando por sí misma. El sirviente entra en el cuarto: ni siquiera lo miras, como si él no fuera un hombre, como si él no existiera, como si nadie hubiera entrado. Pero cuando entra el jefe en la habitación, de pronto das un salto, tienes una cara sonriente, dándole la bienvenida, como si el mismo Dios hubiera entrado en la habitación.
Observa tu cara, el cambio que ocurre continuamente. Mira al espejo y piensa en las muchas caras que puedes cambiar. Mira al espejo y pon la cara que pondrás cuando te estés acercando a tu esposa; mira la cara que pondrás cuando te estés acercando a tu amado; mírate la cara cuando tienes ambición, cuando tienes cólera; pon la cara como cuando te sientes sexual; pon la cara como cuando te sientes insatisfecho, frustrado. Y observa en el espejo; te darás cuenta de que no eres un hombre -eres una muchedumbre. Y a veces será difícil darse cuenta aun de que todas estas caras te pertenecen. Un espejo puede ser una gran bendición. Puedes meditar en el espejo, cambiar tus caras y mirarlas. Esto te dará un vislumbre de cuán falsa se ha vuelto toda la vida. Y ninguna de estas caras eres "tú".
En el Zen ha sido una de las meditaciones más profundas: encontrar tu cara original, la que tenías antes de llegar a este mundo -y la que tendrás cuando te vayas de este mundo; porque todas estas caras no te puedes llevar contigo. Son tretas, técnicas para engañar, técnicas para defenderse, armaduras a tu alrededor. Estas caras tienen que ser abandonadas, sólo entonces podrás ver a Jesús, porque cuando ves tu cara original, has visto a Jesús.
Jesús no es sino tu cara original, Buda no es sino tu cara original. Buda no está fuera de ti, tampoco Jesús. Cuando dejas caer toda la falsedad y estás desnudo -tan solo el tú original, sin ningún cambio ni modificación- eres Jesús. Jesús en su absoluta gloria es revelado. No es en el hijo de José en el que él se va a revelar. De pronto tú te vuelves Jesús. Y sólo lo igual puede conocer a lo igual -recuerda esa ley siempre: si tú eres como Jesús, sólo entonces podrás reconocerlo; de otro modo ¿cómo lo reconocerás? Cuando sientas tu propio ser interno, entonces podrás reconocer al ser interno de algún otro.
La luz puede reconocer a la luz, la luz no puede reconocer a la oscuridad. ¿Y cómo la oscuridad podría reconocer a la luz? Si eres falso no podrás reconocer a un hombre real, y Jesús es el más real, lo más real que es posible. El no es un mentiroso; es auténtico, y si estás mintiendo con tu vida continuamente -tus palabras, tus gestos, todo es una mentira- entonces ¿cómo podrás reconocer a Jesús? Es imposible. Entonces en tu desnudez total reconocerás al Jesús interno; sólo entonces lo externo será reconocido. Lo interno primero tiene que ser reconocido, porque el reconocimiento puede venir sólo de la fuente más interna de tu ser. No hay otro modo.
Existe uno de los dichos judíos más antiguos: que comienzas a buscar a Dios sólo cuando lo has encontrado. Parece paradójico, pero es absolutamente cierto; porque ¿cómo comenzarás a buscarlo si no lo has encontrado, si no lo has encontrado dentro de ti, si no lo has realizado dentro de ti? Sólo entonces comienza la búsqueda, pero entonces realmente no hay necesidad de buscar. La búsqueda comienza y termina en el mismo punto, el primer paso es el último paso.
Sólo un paso existe entre tú y lo divino. No hay dos pasos, así que no hay camino. Sólo un paso: deja todas las falsedades que te has puesto encima, deja todas las máscaras prestadas.
Pero ¿por qué tenemos muchas caras? ¿Cuál es su necesidad y cuál es el miedo de dejarlas? Toda su mecánica tiene que ser entendida, sólo entonces estas palabras estarán claras para ti.
Primero: nunca te has amado a ti mismo -de otro modo no habría necesidad. Te odias a ti mismo, y si te odias esconderás tu cara. Si te odias, ¿cómo podrás revelar tu cara a otros? Tú mismo la odias, tú mismo no la quieres ver, entonces ¿cómo la podrías revelar a otros? ¿Cómo es que ha ocurrido que te odias a ti mismo? Todo el condicionamiento de la sociedad depende de crear odio en ti por ti mismo, una auto-condena, una culpa. Religiones han existido, sacerdotes han existido, la sociedad existe -todo tipo de explotación existe en la semilla básica de que tú te odias a ti mismo.
¿Para qué tendrías que ir ante un sacerdote si no te odiaras a ti mismo? ¿Cuál es la necesidad? Cuando te odias te sientes culpable; cuando te odias sientes que es necesaria alguna transformación; cuando te odias piensas que necesitas una ayuda -alguien es necesario para que te cambie, para que seas digno de que te den amor. Tus padres te dicen: "¡Tú estás mal, esto está mal, aquello está mal!". Continuamente van diciendo: "¡No hagas esto, no hagas aquello!".
Escuché que un pequeño niño quería jugar en la playa con la arena. La madre dijo: "¡No! Porque la arena está húmeda y malograrás tu ropa". Luego, el pequeño quería ir cerca al agua. La madre dijo: "¡No, absolutamente no! Está resbaladizo y te caerás ahí". Después el pequeño niño quería ir a correr y saltar, y la madre dijo: "¡No! te puedes perder entre la gente". Después el niño pidió helados, el vendedor de helados estaba cerca. La madre dijo: "¡No! Porque eso siempre crea problemas con la garganta y es malo para la garganta". Entonces ella le dijo a una persona que estaba de pie a su lado. "¿Alguna vez has visto un niño tan neurótico?".
Y el niño no es neurótico -la madre es neurótica: jugar con la arena no es neurosis, ir al agua no es neurosis, correr y jugar no es neurosis, pero una mente neurótica siempre dice: "¡No!". Una mente neurótica no puede decir: "¡Sí!" -porque una mente neurótica no puede permitir la libertad, ni para sí mismo ni para otro. ¿Cómo podrá la mente neurótica permitirte libertad? Y esta madre... y casi todas las madres son así -y todos los padres. Recuérdalo, cuando llegues a ser una madre o un padre, todos son así. La libertad es destruida, y el niño es forzado, poco a poco, a sentir que él es neurótico, que él está mal; a cualquier cosa que proponga hacer se le dice :"¡No!".
Escuché de un pequeño niño que fue a la escuela por primera vez, de regreso la madre le preguntó "¿Qué has aprendido?". El niño dijo: "Por primera vez aprendí que mi nombre no es No. Siempre sentí que mi nombre era No -¡no hagas eso, no vayas ahí, no seas así!". Así que el niño estaba pensando: "Mi nombre es No. En la escuela aprendí que ese no es mi nombre".
Si eres neurótico -y toda la sociedad es neurótica- hay una cadena de neurosis de una generación a la otra. Continúa y continúa; y hasta ahora ninguna sociedad ha sido capaz de crear una sociedad no neurótica, o una era no neurótica. Sólo a veces algunos pocos individuos han sido capaces de escapar de la prisión. Y eso también sucede muy raramente porque la prisión es tan grande... y con cimientos tan fuertes.
El sistema es tan antiguo, es apoyado por todo el pasado, y cuando nace un pequeño niño, es casi imposible pensar que él irá a ser sano y no neurótico. Es casi imposible, porque todo el mundo a tu alrededor está loco y ellos lo obligarán también a ser como ellos. Ellos destruirán su libertad y le crearán el sentimiento de que está mal, de que siempre está mal. Eso crea una condena, una auto-condena, comienzas a odiarte a ti mismo.
Y recuérdalo: si te odias a ti mismo, no podrás amar a ningún otro. ¡Imposible! ¿Cómo poder amar a alguien si te odias a ti mismo? Si en la raíz hay veneno, eso envenenará todas tus relaciones, así que nunca serás capaz de amar a nadie.
Y recuerda lo siguiente que sigue como una consecuencia lógica: si te odias ¿cómo puedes pensar que alguien pueda amarte? Si tú no puedes amarte, ¿quién te va a amar? Así que sabes en lo profundo que nadie te va a amar; y aun si alguien lo trata, nunca le crees, vas pensando que debe estar engañándote. ¿Cómo puede amarte alguien? Tú mismo no puedes amarte. Entonces aun si alguien te ama, eres escéptico, tienes dudas. No puedes confiar y encontrarás medios y maneras para probar que él no te ama. Y cuando se ha probado, estás tranquilo, entonces todo está correcto.
Este odio está en la base de todas las caras falsas -comienzas a esconderla. La ropa existe no por el clima; eso es tan solo una pequeña parte. Existe para esconder el cuerpo, existe para esconder la sexualidad, existe para esconder lo animal en ti. Pero lo animal es la vida, -todo lo que tiene vida en ti es como el animal. A excepción de tu cabeza, todo es como el animal, así que todo tiene que ser escondido a excepción de la cabeza. Sólo la cabeza, el pensar no es como el animal; eso es permitido. La sociedad estaría muy feliz si se te cortara todo el cuerpo y sólo la cabeza existiera.
Están tratándolo, y los experimentos han tenido éxito. Es posible que todo el cuerpo pueda ser puesto en un lado y que la mente siga funcionando. El cerebro continúa trabajando sólo con aparatos: un corazón mecánico va latiendo, un sistema circulatorio mecánico va haciendo circular la sangre, circulándola en el cerebro -y el cerebro existe sin el cuerpo. Los científicos están haciendo muchos experimentos, y están confusos sobre lo que el cerebro debe estar pensando allá adentro, porque el cuerpo ya no está más ahí -el cerebro debe estar teniendo sueños, teniendo pensamientos, creando sistemas.
Pero en esto han tenido éxito sólo hace unos cuantos años. Pero la sociedad ha tenido éxito con el mismo experimento en una manera distinta: todo tu cuerpo es cortado y separado de la consciencia, sólo tu cabeza es permitida. Si de pronto te encuentras con tu cuerpo sin la cabeza, estoy seguro que no reconocerías que ese es tu cuerpo. Si repentinamente te tropezaras con tu cuerpo sin la cabeza, ¿podrías reconocer que ese es tu cuerpo? Nunca lo viste, aun en el baño nunca has visto tu cuerpo. La ropa se ha vuelto excesiva. No sólo está en el cuerpo, también está en la mente.
Dos pequeños niños estaban pasando por una pared muy grande y querían saber lo que sucedía detrás de la pared. Encontraron un pequeño hueco; era difícil de alcanzar, así que uno de los niños se paró en los hombros del otro, miró por el hueco y dijo: "¡Maravilloso! Hay mucha gente ahí y están jugando, pero todos están desnudos. Parece ser un club de nudistas".
El otro muchacho se emocionó y dijo: "Dime algo más -si es que son hombres o mujeres".
El pequeño niño que estaba parado en los hombros dijo: "No puedo saber porque están sin ropa".
A un hombre se le reconoce como hombre por la ropa, a una mujer se le reconoce como mujer por la ropa. El pequeño niño está en lo cierto, él dice: "¿Cómo puedo decir quiénes son? No tienen ropa". La ropa es la identidad. Por eso es que un rey no permitirá que uses ropa como él -¡no! Si la gente común comienza a usar ropa como el rey, entonces ¿dónde queda el rey? No puede ser permitido; él debe ser algo especial.
Las ropas son identidades. Y se vuelven tan pesadas sobre ti, aun en tus sueños nunca te ves desnudo, siempre te ves con tu ropa. Esto es algo que ha penetrado muy profundamente. Aun en los sueños nunca te ves desnudo o a la gente desnuda. ¡No! ha entrado en el mismo inconsciente, porque un sueño es un fenómeno del subconsciente. Por lo menos en el sueño debería ser natural, pero incluso ahí no eres natural; las máscaras, las caras continúan.
Toda esta falsedad existe, esta seudo-personalidad existe, porque desde la base te odias a ti mismo. Quieres esconderte, nadie debe conocer tu ser real, porque ¿cómo lo van a poder tolerar si llegan a conocerlo? ¿Cómo lo amarán, cómo lo apreciarán? Ustedes se han vuelto actores, esto es la base del versículo de Jesús.
Jesús dijo: "Desde la mañana hasta la noche y desde la noche hasta la mañana, no piensen en qué ropa van a vestir".
No pienses en las caras, en las ropas, en las falsedades. Permanece tú mismo como eres, acéptate tu mismo como eres. Difícil, muy difícil, porque si piensas en ti mismo como eres, de pronto te sentirás intranquilo.
¿De dónde viene esta intranquilidad -porque los profesores te han estado enseñando, y estos profesores son envenenadores de la vida. Realmente, no son profesores, son enemigos. Han estado enseñando: "Este es un animal, ese es un animal -y tú eres un hombre ¿Qué están diciendo? Están diciendo que: "Cualquier cosa que sea animal en ti ¡niégalo!". Y yo te digo: "Que el hombre no es algo contra el animal, el hombre es el animal supremo. No algo en contra -el más elevado, el mismo pico. Si niegas la animalidad, negarás la misma fuente de vida. Y entonces siempre serás falso".
Si haces el amor a una mujer y niegas la animalidad, ¿qué harás? Por eso es que mucha gente se ha vuelto casi incapaz de amar. En el Este, te sorprenderás, creo que el noventinueve por ciento de las mujeres nunca han conocido el orgasmo. Lo mismo también fue el caso en el Oeste, pero ahora está cambiando. El noventinueve por ciento de las mujeres nunca ha conocido ningún éxtasis sexual, porque no se les permitió. Al hombre se le permitió ser un poco como el animal, pero a la mujer nunca. Ellas tenían que estar rígidas mientras hacían el amor, muertas, casi como un cadáver. No debían mostrar ninguna emoción, no debían mostrar que lo estaban disfrutando -porque sólo las mujeres malas lo disfrutan. A una prostituta se le permite disfrutar, pero no a una esposa.
Si ella lo disfruta y llega al éxtasis, entonces el esposo se sentirá herido, porque esta mujer no es muy buena porque debería comportarse como una diosa, no como un animal. Pero comportarse como una diosa, sin ser una diosa, tendrá que crear falsedad. Así que la mujer se echa, muerta, como un cadáver, sin emociones.
¿Alguna vez has observado la palabra "emoción"? Proviene de la misma raíz que "movimiento", "moción". Cuando estás en emoción todo tu ser se mueve, se agita, vibra, está vivo -es salvaje. No, a una mujer no se le permite ser salvaje, estar viva. Ella tiene que permanecer como un cadáver, muerta; entonces ella es una buena mujer, entonces ella ha trascendido la animalidad. Pero si niegas el sexo y dices que eso es animal, entonces tendrás que esconderlo.
En Norteamérica hace tres o cuatro años, un fabricante de juguetes tuvo grandes problemas, y el caso fue hasta la corte suprema. Y el problema era éste: que creó algunos juguetes con penes y vaginas como los reales. Una niña debe tener una vagina si tiene una cara, un niño debe tener un pene si tiene una cara. Juguetes con órganos sexuales... se metió en problemas, y tuvo que cancelar su producción. El hizo algo muy hermoso, pero las cortes no lo permitieron, la sociedad no lo permitió ¿por qué tus juguetes no tienen órganos sexuales cuando tienen todo lo demás? ¿Quieres que tu niño no esté consciente de un hecho? Estás creando una cara falsa. Y ¿por qué la gente tuvo tanta cólera contra estos juguetes? ¡Juguetes son juguetes! Pero los sacerdotes, los misioneros, los tal llamados "bienhechores", se volvieron locos y llevaron al hombre a la corte. Y él ha hecho una cosa hermosa, una cosa histórica. Los niños deben conocer todo el cuerpo, porque todo el cuerpo es hermoso ¿por qué esconder? ¿por qué cortar? Un miedo, un miedo profundo de la animalidad. Pero ustedes son animales, es un hecho: puedes trascenderlo pero no puedes destruirlo. Y la destrucción es una cosa: si lo destruyes tendrás un rostro falso, tu máscara será una cosa falsa, tu divinidad será tan solo una máscara.
Si lo trasciendes, entonces tu divinidad será algo auténtico. Pero trascenderlo significa aceptarlo, pasar a través de eso con consciencia, no perderse en eso; pasar a través de eso y superarlo. Negación significa nunca entrar en eso, nunca pasar por eso, simplemente evitarlo. En la vida nada puede ser evitado; y si lo evitas permanecerás siempre inmaduro, juvenil, nunca serás un adulto. La vida debe ser vivida -sólo entonces crecerás. Y llega un momento en el que trasciendes el sexo, pero ese momento llega a través de conocerlo, ese momento llega a través de la experiencia; ese momento llega a través de la profundización de la consciencia y del amor -no a través de su negación, no a través de su represión.
Jesús dice: "Desde la mañana hasta la noche y desde la noche hasta la mañana, no piensen en qué ropa van a vestir".
No te pongas nada. No te estoy diciendo que vayas y camines desnudo en la ciudad, pero no te pongas nada encima: simplemente sé tú mismo. Cualquier cosa que la vida haya hecho de ti, acéptala, disfrútala, ¡dale la bienvenida! ¡Celébrala! Estate agradecido a lo divino porque él te ha hecho, cualquier cosa que seas. No la rechaces, cuando rechazas algo en ti, has rechazado a Dios; porque él te ha creado, él te ha creado en esta forma.
Por supuesto, él sabe más que tú. Cuando rechazas algo en ti, has rechazado al creador, estás encontrándole fallas al universo, a la misma existencia. Esto es tonto, estúpido, pero esa gente se ha vuelto muy respetable. Jesús dice que no pienses en lo que te vas a poner, simplemente fluye espontáneamente en la vida. Respóndele a la vida, pero no pongas ninguna falsedad entre tú y el flujo de la vida.
Vive momento a momento sin pensar, porque el pensar es la máscara más profunda. Vas donde una mujer y ensayas en la mente lo que le vas a decir: "Te amo", o "No hay nadie como tú". Si estás haciendo un ensayo, no estás enamorado. De otro modo no hay necesidad, porque el amor hablará por sí mismo, el amor fluirá por sí mismo; las cosas ocurrirán por sí mismas, las flores florecerán -pero por sí mismas, no es necesario un ensayo.
Cierta vez un amigo le preguntó a Mark Twain -él estaba saliendo del salón de conferencias, había dado una hermosa conferencia- el amigo le preguntó: "¿Qué tal? ¿Te gustó tu charla o no?" Mark Twain dijo: "¿Qué charla? Porque hay una que había preparado, y hay una que realmente di, y hay otra que quise dar -¿sobre cuál charla estás preguntando?". Pero ésta es toda tu vida: preparas algo, das algo diferente y querías dar algo absolutamente distinto.
¿Por qué ocurre, tanta división? Porque no eres espontáneo. Uno que es espontáneo necesitará sólo una cosa, nada más -y eso es estar alerta, atento. Entonces responderá en base a su atención. Preparas porque estás inconsciente, no atento. Tienes miedo, tienes temor, porque ¿quién sabe qué situación habrá? "¿Seré capaz de responder o no?" ¡el miedo! Entonces te vuelves falso.
Y Jesús dice: "No pienses en qué ropa te pondrás".
Sus discípulos dijeron: "¿Cuándo nos serás revelado y cuándo te veremos?".
Jesús dijo: "Cuando se quiten la ropa sin estar avergonzados, y tomen la ropa y la pongan bajo sus pies como los pequeños niños y la pisen -entonces podrán tomar al hijo del ser viviente y no temerán".
Trata de entender cada una de las palabras. Los discípulos preguntaron: "¿Cuándo nos serás revelado...?". Jesús está ahí revelándose en toda su gloria. El está presente delante de ellos. Ellos le están preguntando al mismo Jesús: "¿Cuándo nos serás revelado...?". Ellos piensan como si Jesús se estuviera escondiendo.
Una vez le preguntaron a Buda... estaba pasando a través de un bosque. Habían hojas secas en el camino, las hojas estaban cayendo, el viento estaba soplando y había mucho ruido en las hojas secas que habían caído. Y Ananda preguntó -no había nadie más, otros discípulos se habían adelantado, algunos otros venían atrás siguiéndolos, pero en ese momento sólo Ananda estaba cerca a Buda- él preguntó: "Siempre he querido preguntar una cosa: ¿nos has revelado todo lo que tienes, o nos estás escondiendo algo?".
Buda dijo: "Mi mano es una mano abierta -un Buda no cierra el puño. Mira al bosque tal como se te revela, no hay nada escondido. Estoy tan abierto como este bosque, y un Buda no cierra el puño". Luego tomó unas cuantas hojas secas, hizo un puño y dijo: "Ahora mi puño está cerrado, no puedes ver esas hojas. La gente ambiciosa con su conocimiento -aquellos que no les gusta compartirlo- es como un puño.
Entonces Buda abrió la mano y las hojas cayeron y dijo: "Pero la mano de un Buda no es como un puño, él está abierto. He revelado todo. Y si tú sientes que algo aún permanece escondido, es a causa tuya, no mía".
Jesús está ahí, presente. Los discípulos le están preguntando: "¿Cuándo nos serás revelado?" -¡él está revelándose!- "¿y cuándo te veremos?". Ellos piensan como si Jesús estuviera escondiendo algo de sí. No, Jesús no está escondiendo. Al contrario, los discípulos no están abiertos, están cerrados; ¡sus ojos no están abiertos! Ellos están escondiéndose, no Jesús.
La verdad no está escondida -tú estás cerrado. La verdad es revelada en todas partes, a cada momento. La verdad, por su propia naturaleza, no puede ser escondida. Sólo las mentiras tratan de esconderse a sí mismas, no la verdad. Sólo las mentiras son secretas. La verdad es siempre como una mano abierta, nunca es como un puño. Pero tú estás cerrado.
"El problema es tuyo", Jesús dijo: "Cuando se quiten la ropa sin estar avergonzados...". Porque puedes quitarte la ropa y aún estar avergonzado; entonces esta desnudez no es realmente desnudez, esta desnudez no es inocente. La vergüenza es astucia.
En el cristianismo la vergüenza es el pecado original. ¿Has escuchado la historia de lo que le sucedió a Adán y Eva -en qué momento ocurrió el pecado? Ha sido una búsqueda continua exactamente en qué momento ocurrió el pecado. Se les prohibió comer del fruto del árbol del conocimiento, pero les entró la tentación. Es natural: cada vez que algo es prohibido, la tentación llega -así es como la mente se comporta. Pero la mente tiene también otro truco: te tienta, pero siempre responsabiliza a otro. Cada vez que hay algo prohibido la mente se interesa, se vuelve una invitación. La mente quiere conocer, meter las narices, averiguar.
Adán y Eva fueron tentados por ellos mismos, no había nadie más ahí. Pero la historia dice que el diablo, que satán los tentó. Esto es un truco de la mente para responsabilizar a otro. Y este "diablo" no es nada sino un chivo expiatorio, este "diablo" no es nada sino un truco de la mente para deshacerse de todas las responsabilidades. Eres tentado, pero el "diablo" es el tentador, así que tú no eres responsable. El te ha persuadido, él te ha seducido, así que él es el pecador no tú. Pero la tentación proviene de la prohibición, y éste fue el truco.
La historia es bella:
Dios dijo: "¡No comas del fruto de este árbol!". Si ellos hubieran confiado, entonces habrían evitado el árbol. Pero ellos no confiaban y dijeron: "¿Por qué Dios nos prohíbe este árbol? -y este árbol es el árbol del conocimiento". La mente debe haberles dicho que: "Si comen se volverán como dioses porque serán conocedores, y él les está prohibiendo porque es egoísta. El les está prohibiendo porque no quiere que ustedes sean como dioses. Ustedes serán conocedores, entonces nada estará escondido para ustedes". Pero la historia dice que "el diablo" los tentó y dijo: "El les ha prohibido porque es egoísta y tiene miedo". Esta fue simplemente una circunstancia para que Adán y Eva probaran si es que confiaban o no, nada más.
Pero la mente persuadió -la mente es el "diablo". El "diablo" llegó en la forma de una serpiente -es el símbolo más antiguo de la astucia- la mente es la serpiente, la más astuta. Adán y Eva, ambos lo hicieron responsable, echaron la responsabilidad al diablo -y Adán echó la responsabilidad a Eva. El hombre siempre ha estado diciendo que la mujer es la tentadora, así que el hombre siempre ha estado condenando a las mujeres. En todas las escrituras del mundo la mujer es la tentadora, ella te lleva a la tentación, ella te seduce y ella es la causa de todos los problemas. Así que tus tal llamados santos continúan condenando a las mujeres.
Ese es el estilo de la mente: Eva dice: "El diablo"; Adán dice: "Eva"; y si tú le preguntas al "diablo", si le hallas en alguna parte, él dirá: "Dios -porque en primer lugar ¿para qué prohíbe? Eso creó todo el problema. De otro modo, el jardín del Edén era tan grande y habían millones de árboles, que por sí mismos Adán y Eva nunca se hubieran tropezado con el árbol del conocimiento. '¡Prohibido!' -ellos sabían que éste era el árbol, entonces todo el jardín perdió interés, todo el interés se focalizó. ¡Es Dios!".
Pero la historia es hermosa y tiene millones de dimensiones en torno a ella; puede ser interpretada en muchas, muchas formas -esa es la belleza de una parábola. Tomaron el fruto del árbol, lo comieron, e inmediatamente tuvieron vergüenza de su desnudez. ¿Dónde ocurrió el pecado? ¿Al desobedecer a Dios? Si preguntas al Papa del Vaticano, dirá: "Al desobedecer a Dios", porque a los sacerdotes les gustaría que tú les obedezcas siempre, que nunca los desobedezcas.
Si les preguntas a los filósofos y no a los teólogos, te dirán: "Al comer el fruto del conocimiento". Porque cuando comienzas a pensar surgen los problemas. La vida es inocente sin pensar: los niños son inocentes porque no pueden pensar, los árboles se ven tan hermosos porque no pueden pensar. El hombre se ve tan feo porque su mente siempre está cargada y tensa, y preocupaciones y pensamientos y sueños y fantasías, y él siempre está cargado -toda su gracia se ha perdido. Así que si le preguntas a los filósofos existencialistas, te dirán que: es por el árbol del conocimiento.
Pero si le preguntas a los psicólogos, cuyo enfoque es el más profundo, ellos dirán: "A causa de la vergüenza". Porque cuando te sientes avergonzado has comenzado a odiarte. Cuando te sientes avergonzado te has rechazado a ti mismo, -pero vino con el conocimiento. Los niños no pueden sentir vergüenza, ellos pueden ir desnudos muy fácilmente, no hay problema. Los fuerzan poco a poco a sentirse avergonzados: "¡No estén desnudos!". Cuánto más lleguen a saber, más se esconderán a sí mismos.
Jesús dice: "Cuando se quiten la ropa sin estar avergonzados...". Así que ¿qué hicieron Adán y Eva? Se pusieron hojas de higos cubriendo sus órganos sexuales, la primera ropa inventada -comenzó el mundo. ¿Cómo puedes entrar de nuevo en el jardín del Edén? ¡Tira tus hojas de higos! -eso es lo que Jesús dice; él dice que éste es el camino de regreso al paraíso. Este es el camino de regreso: "Cuando se quiten la ropa sin estar avergonzados...". Porque puedes quitarte la ropa y permanecer avergonzado, entonces en lo profundo las ropas aún están ahí: te estás escondiendo, no estás abierto. Así que estar sin ropa no es desnudez; puedes estar sin ropa y no estar desnudo.
La desnudez tiene una dimensión más profunda: significa estar sin vergüenza, sin el sentimiento de estar avergonzado; significa aceptar tu cuerpo en su totalidad tal como es. Sin condena en la mente, sin división en el cuerpo -una aceptación simple, entonces es desnudez. No es que Mahavira sólo esté sin ropa, él no es miembro de un club de nudistas; él está desnudo, él está desnudo como un niño. En un club de nudistas tú no estás desnudo. Aun tu desnudez está calculada, es una manipulación de la mente. Estás rebelándote, estás yendo contra la sociedad -porque la sociedad cree en ropa, estás tirando las ropas. Pero es una reacción, no eres inocente, inocente como un niño.
Jesús dice:
"...y tomen la ropa y la pongan bajo sus pies como los pequeños niños y la pisen -entonces podrán tomar al hijo del ser viviente, y no temerán".
Primero, deberías aceptar tu desnudez tal como eres ante Dios, tal como un pequeño niño ante su padre y su madre, sin vergüenza. Deberías estar ante lo divino sin vergüenza, entonces tú serás real. Si hay vergüenza, entonces las máscaras serán usadas, tendrán que ser usadas. Y lo segundo, si el sentimiento de estar avergonzado desaparece, no tendrás miedo. Ambos van juntos, si sientes vergüenza, tendrás miedo; si no sientes vergüenza, no tendrás miedo en absoluto. El miedo desaparece junto con la vergüenza. Y cuando el miedo y la vergüenza desaparecen, tus ojos están abiertos, y entonces verás al hijo de Dios, o "al hijo del ser viviente"; entonces Jesús te será revelado, entonces podrás conocer a Buda.
La gente viene y me pregunta: "¿Cómo podemos reconocer si un Maestro es iluminado o no?". Tú no puedes reconocerlo tal como estás. Es como un ciego preguntando cómo puede reconocer si la luz está encendida o apagada ¿Cómo puede reconocer un ciego? Para reconocer necesitas ojos, y los ojos del ciego están cerrados. Tú no puedes reconocer si un hombre se ha realizado o no, si es iluminado o no, si realmente es un Cristo o no -tú no puedes reconocerlo. De otro modo, ¿cómo es que Jesús fue crucificado si la gente podía reconocerlo?
Lo trataron muy mal, lo hicieron parecer tonto, lo forzaron a parecer tonto. El día que estaba llevando su cruz al Gólgota, los soldados, los palomillas, la masa, la muchedumbre a su alrededor tirando piedras, cosas sucias, divirtiéndose de que éste es el "rey de Israel", de que éste es el "hijo de Dios", el hijo del carpintero -¡se ha vuelto loco! Mofándose, le pusieron una corona de espinas en su cabeza y dijeron: "¡Mira! Aquí está el 'rey de Israel', ¡aquí está el 'hijo de Dios'!".
Y cuando ya había sido crucificado, la mofa final fue que pusieron a dos ladrones en ambos lados. El fue crucificado como un criminal con dos ladrones. Y no sólo la muchedumbre, sino también esos ladrones se mofaron de Jesús. Uno de los ladrones le dijo: "Ahora todos nosotros vamos a ser crucificados, recuérdanos, no nos olvides en tu 'reino de Dios'. Nosotros también estamos siendo crucificados contigo, así que recuérdanos porque ¡tú eres 'el hijo'! Así que, cuando alcancemos el reino de Dios, haz algo por nosotros. Y tú lo puedes hacer -¡tú puedes hacer cualquier cosa!". Ellos también estaban mofándose, a Jesús se le hizo aparecer como a un tonto.
¿Cómo fallamos en reconocerlo? Tenemos los ojos cerrados. Y los ojos están cerrados por tu ropa, no sólo por tu ropa, sino por muchos tipos de ropa, vergüenza, miedo, odio a sí mismo, condena, culpa
-capas sobre capas de ropa.
Jesús dice: "A menos que se quiten la ropa sin estar avergonzados, y tomen la ropa y la pongan bajo sus pies como los pequeños niños...".
Cuando al principio a un niño se le fuerza a ponerse ropa por primera vez, él se rebela. Está en contra, porque limita su libertad y le da una falsedad. Su resistencia es natural, pero tú lo puedes forzar, lo puedes persuadir. Le dices: "Cuando salgamos tienes que ponerte estas ropas, cuando regresemos no las necesitas; porque en la sociedad la ropa es necesaria -de otro modo no podrás venir con nosotros". Y él quiere ir, tiene que ponerse las ropas.
Pero en el momento que regresa esto es lo que hará: se sacará la ropa; no sólo la pondrá a un lado, saltará encima de ella. La ropa es la enemiga, lo hace falso. El no es más él mismo cuando la ropa está allí. Ahora él está libre otra vez. Celebrará su desnudez tirando las ropas y poniéndolas bajo sus pies, pisoteándolas y celebrando la desnudez. Si tú lo haces como los niños "...entonces podrán tomar al hijo del ser viviente, y no temerán".
En tu desnudez no hay miedo, porque el miedo es algo que se te ha agregado -el miedo es creado por medio de la vergüenza. Muchas religiones han estado creando culpa, que eres culpable: siéntete avergonzado y entonces llegas a tener miedo. Entonces nace una neurosis; entonces vas donde las mismas personas que han estado creando culpa y miedo en ti, vas donde las mismas personas ¡a aprender cómo trascenderlos¡ Ellos no te pueden ayudar, ellos son los creadores del miedo. Ellos dirán: "Ruégale a Dios y ten temor de Dios". Ellos no pueden conducirte más allá del miedo. Jesús puede conducirte más allá del miedo, pero entonces todo el asunto tiene que ser demolido desde su misma base. Esta es la base: no te aceptes a ti mismo y siempre tendrás miedo.
Acéptate a ti mismo y no habrá miedo, no pienses en términos de "debería" y "no debería", y nunca tendrás miedo. Sé real y confía en la realidad, no luches contra la realidad. Si el sexo está presente, está ahí; acéptalo. Si la cólera está presente, está ahí; acéptala. No trates de crear lo opuesto: "Estoy con cólera, esto no es bueno; no debo estar con cólera, debo perdonar. Estoy sexual, esto no debe estar ahí, debo ser célibe". No crees el extremo opuesto, porque si creas el extremo opuesto estás tratando de crear máscaras. La cólera permanecerá, tu perdón será sólo una cara falsa; el sexo estará ahí entrando más y más profundo en el subconsciente, y en tu cara habrá una máscara de brahmacharya. Esto no va a ayudar.
Escuché que un científico estaba trabajando para encontrar el secreto de los diamantes. Trabajó intensamente y casi todas las claves le fueron reveladas, excepto un punto. Si llega a conocer ese único punto, llegará a ser el hombre más rico del mundo. Pero trabajó intensamente y no pudo encontrar ese único punto. Entonces alguien le sugirió: "Estás desperdiciando tu vida y tu tiempo. He escuchado que hay una mujer en el Tíbet, una mujer muy sabia, y ella conoce todas las respuestas. Anda donde ella y simplemente pregúntale sobre tu problema, y ella te dará la respuesta. ¿Para qué perder tiempo aquí?".
El hombre viajó al Tíbet; le tomó muchos años. Fue muy difícil llegar donde la mujer sabia, pasando por muchas aventuras, estando su vida muchas veces en peligro, pero él llegó. En la mañana tocó la puerta. La mujer sabia abrió la puerta, era una mujer muy bella... como nunca había visto. Y no sólo era bella, sino que su mismo ser era una invitación, un ser con una gran invitación -en los ojos el brillo de "¡Pasa adelante!".
La mujer dijo: "Muy bien, así que has llegado. Mi esposo ha salido y ésta es la regla: puedes hacer sólo una pregunta y la responderé. Solamente una pregunta, recuérdalo, no hay segunda pregunta". Súbitamente y sin darse cuenta, el científico preguntó: "¿A qué hora regresará tu esposo?".
Esta es la única pregunta que él había venido a preguntar. En algún lugar profundamente en el subconsciente el sexo debe de haber sido un problema, un problema real. Trabajando con diamantes, encontrando el secreto de los diamantes, debe haber sido una distracción. Profundamente en el inconsciente debe haber estado pensando: "Cuando sea el hombre más rico en el mundo todas las mujeres, todas las mujeres bellas serán mías", -en algún lugar, puede no estar consciente de eso.
Puedes continuar trabajando en la superficie sin estar consciente del subconsciente, pero en el momento preciso saldrá, explotará. El escape es inútil. Sólo la transformación puede ser de ayuda, y la transformación necesita de una aceptación profunda de tu ser tal como es. Sin juzgarlo, sin decir: "Esto es bueno, esto es malo", -sin evaluación. ¡No seas un juez! Simplemente confía en tu naturaleza y fluye con ella, y no trates de nadar contra la corriente -eso es lo que quiere decir desnudez.
Fluye con la vida con una confianza profunda, adonde te lleve.
No crees tu propia meta; si creas tu propia meta, te volverás falso. La vida no tiene meta. Si tú tienes una meta estás contra la vida. La vida se desenvuelve no como un negocio, se desenvuelve como una poesía, la vida fluye no desde la cabeza, fluye desde el corazón -es un romance. La confianza es necesaria, la duda no ayudará. La vida no es científica, es irracional. La vida no cree en Aristóteles y todos los lógicos, cree en el amor, en los poetas, cree en los místicos. Es un misterio a vivirse, no es un acertijo a ser resuelto -no es un rompecabezas, no es un problema. El secreto está abierto, sólo que tú estás cerrado. Es revelado en todas partes; en cada árbol, en cada hoja, en cada rayo de sol es revelado. Tú estás cerrado.
¿Por qué estás cerrado? No aceptas la vida dentro de ti, ¿cómo puedes aceptar la vida de afuera? ¡Acéptala! Comienza desde el centro de tu ser. Acéptate a ti mismo tal como eres, entonces aceptarás todo como es. Y con la aceptación viene la transformación; nunca serás el mismo que fuiste una vez que aceptes.
La transformación sucede por sí misma, viene por sí misma, pero viene siempre al dejarse fluir. Esto es lo que Jesús dice: "Desnúdate para que puedas dejarte fluir". Deja todo lo que la sociedad te ha dado
-eso es el significado de "ropa". La sociedad no te ha dado la vida, te ha dado sólo la "ropa". La sociedad no te ha dado el ser, te ha dado sólo el ego. Abandona la ropa y el ego desaparece. Imagínate a ti mismo caminando en las calles desnudo.
Un hombre llamado Ebrahim fue donde su Maestro -Ebrahim había sido un rey, y entonces comenzó la búsqueda- fue donde su Maestro y el Maestro dijo: "Estás listo para aceptar todo?".
Ebrahim dijo: "He venido para eso, tú dilo y yo lo haré".
El Maestro lo miró y dijo: "Muy bien, ¡quítate la ropa!".
Los discípulos se pusieron inquietos, porque Ebrahim era un gran rey y esto era demasiado e innecesario, y nunca se les había pedido a ellos, así que ¿por qué algo tan duro para el rey? Aun un discípulo le susurró al oído: "¡Esto es demasiado, no seas tan duro -¡y nunca nos lo pediste!".
Y el Maestro dijo: "Y toma tus zapatos en la mano y anda a la calle y ¡golpea tu cabeza con tus zapatos! ¡Desnudo ve por todo el pueblo!".
Y esa era su capital, y Ebrahim lo hizo. Desnudo fue alrededor de la capital golpeando su cabeza con sus zapatos. Y se dice que cuando regresó se había iluminado.
¿Qué sucedió? -y él era un hombre de mucho potencial, por eso es que el Maestro exigió tanto. Un Maestro exige sólo tanto como es posible para ti. Cuanto más potencial, exigirá más; si tan solo eres un pobre, el no te exigirá nada. Ebrahim era un hombre con potencial -él mismo llegó a ser un gran Maestro por derecho propio. ¿Qué sucedió? Esto sucedió, Jesús está diciendo a sus discípulos: abandonen la ropa
-todo lo que la sociedad te ha dado- abandonen el ego.
Muchas veces el ego cae por sí mismo, porque es una carga, pero tú de nuevo lo pones en tu cabeza y continúas. Muchas veces eres un fracaso, muchas veces no tienes éxito. Muchas veces el ego cae por sí mismo, pero tú de nuevo... golpeado, frustrado, vencido, hecho un fracaso, pero llevarás la carga con alguna esperanza.
Aquí alguna historia que escuché: Un día el león vino donde el tigre y le dijo: "¿Quién es el amo de este bosque?".
El tigre dijo: "Por supuesto amo, tú lo eres, ¡tú eres el rey!".
Entonces el león fue donde el oso, lo detuvo y le preguntó: "¿Quién es el amo? ¿Quién es el jefe?".
El oso dijo: "Por supuesto, no hay necesidad de preguntar -tú eres el rey de todos los animales, ¡tú eres el jefe!".
Entonces el león fue donde el elefante y le hizo la misma pregunta: "¿Quién es el jefe aquí?".
El elefante cogió al león, y lo tiró por los aires, por lo menos cincuenta pies. Se golpeó contra una roca; sangrando, golpeado, débil, se paró y dijo: "Si no sabes la respuesta correcta ¡ésta no es la forma de comportarse!".
Así es como has estado haciendo. Pero no lo vas a dejar, también vas a decir: "Si no sabes la respuesta correcta ¡ésta no es manera de comportarse! ¿Por qué ser tan duro? Simplemente puedes decir: 'No sé la respuesta'".
Si puedes darte cuenta que en el fracaso cae todo lo que la sociedad te ha dado, el fracaso puede convertirse en el comienzo del éxito más grande que sea posible en la vida. Por eso es que sólo en el fracaso un hombre se vuelve religioso -si él puede darse cuenta del fracaso. Es muy difícil volverse religioso cuando tienes éxito. Entonces las ropas te están dando demasiado, ¿para qué preocuparse de estar desnudo? Entonces la ropa es una buena inversión. Pero en el fracaso, repentinamente te vuelves consciente de la desnudez que hay. Nada la puede esconder, sólo puedes engañar.
¡Usa tus fracasos! Y cuando seas aventado contra una roca, golpeado y sangrando, no repitas esta estupidez del león. Date cuenta de que no hay éxito en este mundo, no puede haber, porque todo el asunto es tan falso y con rostros falsos ¿Cómo puedes tener éxito? Aun tus Napoleones, tus Secundars, tus Alejandros, tus Genghis Khans, todos son fracasos.
Un Jesús triunfa porque él se afirma en su originalidad, se afirma en su naturaleza. Trata de entender esto; y no sólo con el entendimiento sino abandonando poco a poco tus ropas, desnúdate; serás puro. Entonces has tirado esa manzana que comieron Adán y Eva; entonces la puerta del paraíso está abierta otra vez.
Los cristianos dicen que con Adán y Eva la humanidad fue expulsada del paraíso; con Jesús las puertas están abiertas otra vez -puedes entrar. Pero tan solo siendo cristianos no sucederá. Tendrás que reconocer a Jesús, y ese reconocimiento viene sólo cuando te has reconocido a ti mismo como un Jesús
-ninguna otra cosa podrá lograrlo.
