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CRONICAS ANNUNAKIS AUDIOLIBRO CAPITULO 01


De todas las evidencias que hemos acumulado para apoyar nuestras conclusiones, la prueba número uno es  el mismo Hombre. En muchos aspectos, el hombre moderno -el Homo sapiens- es un extraño en la Tierra.  Desde que Charles Darwin conmocionó al mundo de los estudiosos y los teólogos de su tiempo con las  evidencias de la evolución, la vida en la Tierra se describe a través del Hombre y los primates, mamíferos y  vertebrados, remontándonos hasta formas de vida aún más inferiores y llegar, al fin, miles de millones de años  atrás, al punto en el que se presume que comenzó la vida.  Pero, después de llegar a estos comienzos y de haber empezado a contemplar las probabilidades de vida en  cualquier otro lugar de nuestro sistema solar o más allá de él, los científicos han comenzado a sentirse  intranquilos con respecto a la vida en la Tierra, puesto que, por algún motivo, no parece ser de aquí. Si la vida  comenzó a través de una serie de reacciones químicas espontáneas, ¿por qué la vida en la Tierra no tiene más  que un único origen, y no una multitud de orígenes posibles? ¿Y por qué toda la materia viva de la Tierra  contiene tan escasos elementos químicos de los que abundan en la Tierra, y tantos que son tan extraños en  nuestro planeta?  ¿Acaso la vida fue importada a la Tierra desde algún otro lugar?  Pero es que, además, la posición del Hombre en la escala evolutiva ha exacerbado aún más el desconcierto.  Encontrando un cráneo roto aquí y una mandíbula allí, los estudiosos creyeron, al principio, que el Hombre tuvo  su origen en Asia hace alrededor de 500.000 años. Pero, a medida que se iban encontrando fósiles aún más  antiguos, se hizo evidente que los molinos de la evolución molían muchísimo más despacio. Los antepasados  simios del hombre se sitúan ahora a unos sorprendentes 25 millones de años de distancia. Los  descubrimientos de África Oriental revelan una transición a nb de características humanas (homínidos) hace 14  millones de años. Y fue alrededor de 11 millones de años más tarde cuando aparece el primer simio-hombre  digno de la clasificación de Homo. El primer ser considerado como verdaderamente humano -el «Australopitecus Avanzado»- vivió en las  mismas zonas de África hace unos 2 millones de años. Y aún le llevó otro millón de años producir al Homo  erectus. Por último, después de otros 900.000 años, apareció el primer Hombre primitivo; se le llamó  Neanderthal, por el lugar donde aparecieron por vez primera sus restos.  A pesar de los más de 2 millones de años transcurridos entre el Australopitecus Avanzado y el Neanderthal,  las herramientas de ambos grupos -piedras afiladas- eran virtualmente las mismas; y los mismos grupos (por el  aspecto que se cree que tenían) hubieran sido difíciles de diferenciar.  Fig. 1  Después, súbita e inexplicablemente, hace unos 35.000 años, una nueva raza de Hombres e] Homo sapiens  (el «Hombre pensante») aparece como de la nada y barre al hombre de Neanderthal de la faz de la Tierra.  Estos Hombres modernos llamados Cro-Magnon- se parecían tanto a nosotros que, si se les hubese vestido  con las ropas de nuestros tiempos, hubieran pasado desapercibidos entre las multitudes de cualquier ciudad  Europea o Americana. Al principio, se les llamó «hombres de las cavernas» debido al magnífico arte rupestre  que dejaron. Pero la verdad es que vagaban por la Tierra libremente, pues sabían cómo construirse refugios y  hogares con piedras y pieles de animales dondequiera que fuesen.  Durante millones de años, las herramientas del Hombre no habían sido más que piedras con formas útiles.  Sin embargo, el Hombre de Cro-Magnon hacía armas y herramientas especializadas de madera y hueso. Ya no  era un «simio desnudo», pues usaba pieles para vestirse. Tenía una sociedad organizada; vivía en clanes, bajo  una hegemonía patriarcal. Sus pinturas rupestres tienen impronta artística y la profundidad del sentimiento; sus  pinturas y sus esculturas evidencian cierta forma de «religión», en apariencia, el culto de una Diosa Madre que  se representaba a veces con el signo de una Luna creciente. También enterraba a sus muertos y, de ahí, que  posiblemente tuviera algún tipo de filosofía en lo referente a la vida, la muerte y, quizás, a una vida después de  la vida.  Pero, aun con lo misterioso e inexplicable que resulta la aparición del Hombre de Cro-Magnon, el  rompecabezas es todavía más complejo, puesto que, con el descubrimiento de otros restos del Hombre  6 moderno (en lugares como Swanscombe, Steinheim y Montmaria), se hace evidente que el Hombre de CroMagnon surgió de una rama aún más antigua de Homo sapiens que vivió en Asia occidental y el Norte de  África unos 250.000 años antes que él.  La aparición del Hombre moderno sólo 700.000 años después, del Homo erectus y unos 200.000 años antes  del Hombre de Neanderthal es absolutamente inverosímil. Es evidente también que la desviación del Homo  sapiens con respecto al lento proceso evolutivo es tan pronunciada que muchos de nuestros rasgos, como el  de la capacidad de hablar, no tienen conexión alguna con los primates anteriores.  Una autoridad prominente en este tema, el profesor Theodosius Dobzhansky (Mankind Evolving), estaba  ciertamente desconcertado por el hecho de que este desarrollo tuviera lugar durante un período en el cual la  Tierra estaba atravesando una glaciación, el momento menos propicio para un avance evolutivo. Señalando  que el Homo sapiens carecía por completo de algunas de las peculiaridades de los tipos anteriores conocidos,  y que tenía algo que nunca antes se había visto, llegó a la conclusión de que «el hombre moderno tiene  muchos parientes fósiles colaterales, pero no tiene progenitores; de este modo, la aparición del Homo sapiens  se convierte en un enigma».  Entonces, ¿cómo puede ser que los antepasados del Hombre moderno aparecieran hace unos 300.000  años, en lugar de hacerlo dentro de dos o tres millones de años en el futuro, tal como hubiera-sucedido en caso  de seguir el desarrollo evolutivo? ¿Fuimos importados a la Tierra desde algún otro lugar o, como afirma el  Antiguo Testamento y otras fuentes antiguas, fuimos creados por los dioses?  Ahora sabemos dónde comenzó la civilización y cómo se desarrolló, pero la pregunta que sigue sin ser  respondida es: ¿Por qué? ¿Por qué apareció la civilización? Pues, como muchos estudiosos admiten hoy con  frustración, todos los datos indican que el Hombre debería de estar todavía sin ningún tipo de civilización. No  existe ninguna razón obvia por la cual debiéramos estar más civilizados que las tribus primitivas de la selva  amazónica o de los lugares más inaccesibles de Nueva Guinea.  Pero, se nos dice, si estos indígenas viven aún como en la Edad de Piedra, es porque han estado aislados.  Pero, ¿aislados de qué? Si ellos han estado viviendo en el mismo planeta que nosotros, ¿por qué no han  adquirido el mismo conocimiento científico y tecnológico que, supuestamente, nosotros hemos desarrollado?  Sin embargo, el verdadero enigma no estriba en el atraso de los hombres de la selva, sino en nuestro avance;  pues se reconoce ahora que, en el curso normal de la evolución, el Hombre debería de estar tipificado por los  hombres de la selva y no por nosotros. Al Hombre le llevó dos millones de años avanzar en su «industria de la  herramienta», desde la utilización de las piedras tal cual las encontraba, hasta el momento en que se percató  de que podía desportillarlas y darles forma para adaptarlas mejor a sus propósitos. ¿Por qué no otros dos  millones de años para aprender a utilizar otros materiales, y otros diez millones de años más para dominar las  matemáticas, la ingeniería y la astronomía? Y, sin embargo, aquí estamos, menos de 50.000 años después del  Hombre de Neanderthal, llevando astronautas a la Luna.  Por tanto, la pregunta obvia es ésta: ¿Fuimos realmente nosotros y nuestros antepasados mediterráneos los  que desarrollamos tan avanzada civilización?  Aunque el Hombre de Cro-Magnon no construyera rascacielos ni utilizara metales, no hay duda de que la  suya fue una civilización repentina y revolucionaria. Su movilidad, su capacidad para construirse refugios, su  impulso por vestirse, sus herramientas manufacturadas, su arte, todo ello, compuso una repentina civilización  que venía a romper un interminable comienzo de cultura humana que venía alargándose durante millones de  años y que avanzaba a un paso sumamente lento y doloroso.  Aunque nuestros estudiosos no puedan explicar la aparición del Homo sapiens y de la civilización del  Hombre de Cro-Magnon, al menos no hay duda, por ahora, en cuanto al lugar de origen de esta civilización:  Oriente Próximo. Las tierras altas y las cordilleras que se extienden en un semiarco desde los Montes Zagros,  en el este (donde, en la actualidad, se encuentra la frontera entre Irán e Iraq), pasando por el Monte Ararat y la  cadena montañosa del Tauro, en el norte, para bajar, hacia el oeste y el sur, por las colinas de Siria, Líbano e  Israel, están repletas de cavernas donde se han conservado las evidencias de un Hombre más moderno que  prehistórico.  7 Fig. 2  Una de estas cuevas, la de Shanidar, está situada en el nordeste del semiarco de la civilización. En la  actualidad, los feroces kurdos buscan refugio en las cuevas de esta zona tanto para sí mismos como para sus  rebaños durante los fríos meses de invierno. Así debió de ser también en una noche invernal de hace 44.000  años, cuando una familia de siete miembros (uno de los cuales era un bebé) buscó refugio en la cueva de  Shanidar.  Sus restos -todos ellos fueron aplastados por un desprendimiento de rocas- fueron descubiertos en 1957 por  un sobrecogido Ralph Solecki, que había ido a la zona en busca de evidencias del hombre primitivo. Lo que  encontró fue mucho más de lo que esperaba. A medida que se iban quitando escombros, se iba haciendo  evidente que la cueva había conservado un registro claro de la vida del Hombre en aquella zona entre unos  100.000 y 13.000 años antes.  Lo que mostró este registro fue tan sorprendente como el descubrimiento mismo. La cultura humana no  mostraba ningún progreso sino, incluso, una evidente regresión. Comenzando desde cierto nivel, las  generaciones siguientes no mostraban niveles más avanzados sino niveles inferiores de vida civilizada. Y entre  el 27.000 y el 11.000 a.C., la regresión y la disminución de la población llevaron al punto de la casi completa  ausencia de habitantes en la zona. Se supone que por motivos climáticos, el Hombre casi desapareció de toda  esta zona durante 16.000 años.  Y luego, alrededor del 11.000 a.C, el «Hombre pensante» volvió a aparecer con un nuevo vigor y con un  inexplicablemente alto nivel cultural.  Fue como si un entrenador invisible, viendo el vacilante partido de la humanidad, hubiera hecho entrar en el  campo a todo un equipo de refresco, bien entrenado, para sustituir al equipo exhausto.  A lo largo de los muchos millones de años de su interminable comienzo, el Hombre fue el hijo de la  naturaleza; sobrevivía recolectando alimentos que crecían de forma salvaje, cazando animales salvajes,  capturando aves salvajes y peces. Pero justo cuando los asentamientos humanos estaban casi  desapareciendo, justo cuando estaban abandonando sus hogares, cuando sus logros materiales y artísticos  estaban desapareciendo, justo entonces, de pronto, sin motivo aparente y, que se sepa, sin ningún período  previo de preparación gradual, el Hombre se hace agricultor.  8 Haciendo un resumen del trabajo de muchas autoridades eminentes en la materia, R. J. Braidwood y B.  Howe {Prehistoric Investigations in Iraqi Kurdistan) llegaron a la conclusión de que los estudios genéticos  confirman los descubrimientos arqueológicos, y no dejan lugar a dudas de que la agricultura comenzó  exactamente allí donde el Hombre pensante había emergido antes con su primera y tosca civilización: en  Oriente Próximo. Hasta el momento, no existe duda de que la agricultura se extendió a todo el mundo desde el  arco de montañas y tierras altas de Oriente Próximo.  Empleando métodos sofisticados de datación por radiocarbono y de genética de las plantas, muchos  estudiosos de diversos campos científicos concuerdan en que la primera empresa agrícola del Hombre fue el  cultivo del trigo y la cebada, probablemente a través de la domesticación de una variedad silvestre de trigo, el  Triticum dicoccum. Aceptando que, de algún modo, el Hombre pasara por un proceso gradual de aprendizaje  sobre cómo domesticar, hacer crecer y cultivar una planta silvestre, los estudiosos siguen desconcertados por  la profusión de otras plantas y cereales básicos para la supervivencia y el progreso humanos que siguieron  saliendo de Oriente Próximo. Entre los cereales comestibles, aparecieron en rápida sucesión el mijo, el centeno  y la escanda; el lino, que proporcionaba fibras y aceite comestible; y una amplia variedad de arbustos y árboles  frutales.  En cada uno de estos casos, la planta fue indudablemente domesticada en Oriente Próximo durante milenios  antes de llegar a Europa. Era como si en Oriente Próximo hubiera existido una especie de laboratorio botánico  genético, dirigido por una mano invisible, que producía de vez en cuando una nueva planta domesticada.  Los eruditos que han estudiado los orígenes de la vid han llegado a la conclusión de que su cultivo comenzó  en las montañas del norte de Mesopotamia, y en Siria y Palestina. Y no es de sorprender. El Antiguo  Testamento nos dice que Noé «plantó una viña» (y que incluso se llegó a emborrachar con su vino) después de  que el arca se posara sobre el Monte Ararat, cuando las aguas del Diluvio se retiraron. La Biblia, como los  eruditos, sitúa así el inicio del cultivo de la vid en las montañas del norte de Mesopotamia.  Manzanas, peras, aceitunas, higos, almendras, pistachos, nueces; todos tuvieron su origen en Oriente  Próximo, y desde allí se difundieron a Europa y a otras partes del mundo. Ciertamente, no podemos hacer otra  cosa más que recordar que el Antiguo Testamento se adelantó en varios milenios a nuestros eruditos a la hora  de identificar esta misma zona como aquella en la que se estableció el primer huerto del mundo: «Luego plantó  Yahveh Dios un jardín en Edén, al oriente... Yahveh Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles deleitosos  a la vista y buenos para comer».  La localización general del «Edén» era ciertamente conocida para las generaciones bíblicas. Estaba «al  oriente» -al este de la Tierra de Israel. Estaba en una tierra regada por cuatro grandes ríos, dos de los cuales  eran el Tigris y el Eufrates. No cabe duda de que el Libro del Génesis sitúa el primer huerto en las tierras altas  donde tienen su origen estos ríos, en el nordeste de Mesopotamia. Tanto la Biblia como la ciencia están  completamente de acuerdo.  En realidad, si leemos el texto original hebreo del Libro del Génesis, no como un texto teológico sino como un  texto científico, nos encontraremos con que también describe con precisión el proceso de domesticación de la  planta. La ciencia nos dice que el proceso fue desde las hierbas silvestres hasta los cereales silvestres, para  luego llegar hasta los cereales cultivados y seguir con los arbustos y árboles frutales. Y éste es exactamente el  proceso que se detalla en el primer capítulo del Libro del Génesis.  Y el Señor dijo:  «Produzca la tierra hierbas;  cereales que por semillas produzcan semillas;  árboles frutales que den fruto según su especie,  que contengan la semilla en su interior».  Y así fue:  La Tierra produjo hierba;  cereales que por semillas producían semillas, según su especie;  y árboles que dan fruto, que contienen   la semilla en su interior, según su especie.  El Libro del Génesis prosigue diciéndonos que el Hombre, expulsado del jardín del Edén, tuvo que trabajar  duro para hacer crecer su comida. «Con el sudor de tu rostro comerás el pan», le dijo el Señor a Adán. Y fue  después de eso que «fue Abel pastor de ovejas y Caín labrador». El Hombre, nos dice la Biblia, se hizo pastor  poco después de hacerse agricultor.  Los estudiosos están completamente de acuerdo con esta secuencia bíblica de los hechos. Analizando las  diversas teorías sobre la domesticación de los animales. F. E. Zeuner (Domesíication of Animáis) remarca la  idea de que el Hombre no pudo haber «adquirido el hábito de la domesticación o de la cría animales en  cautividad antes de alcanzar el estadio de la vida en unidades sociales de cierto tamaño». Estos asentamientos  o comunidades, un requisito previo para la domesticación de animales, siguieron al cambio que supuso la  agricultura.  9  El primer animal en ser domesticado fue el perro, y no necesariamente como mejor amigo del Hombre sino  también, probablemente, como alimento. Se cree que esto pudo suceder alrededor del 9500 a.C. Los primeros  restos óseos de perro se han encontrado en Irán, Iraq e Israel.  La oveja fue domesticada más o menos por la misma época; en la cueva de Shanidar se encontraron restos  de ovejas de alrededor de 9000 a.C, que demostraban que gran parte de las ovejas jóvenes de cada año se  sacrificaban por su carne y por sus pieles. Las cabras, que también dan leche, no tardaron en seguirlas; y los  cerdos, y el ganado con cuernos y sin ellos fueron los siguientes en ser domesticados.  En todos estos casos, la domesticación se inició en Oriente Próximo.  Este abrupto cambio en el devenir de los asuntos humanos, ocurrido alrededor del 11000 a.C. en Oriente  Próximo (y alrededor de 2.000 años después en Europa) ha llevado a los estudiosos a marcar esta época como  la del fin de la Edad de Piedra Antigua (el Paleolítico) y el comienzo de una nueva era cultural, la Edad de  Piedra Media (el Mesolítico).  El nombre sólo es apropiado si se considera la principal materia prima del Hombre, que sigue siendo la  piedra. Sus moradas en las zonas montañosas seguían siendo de piedra, sus comunidades se protegían con  muros de piedra y su primera herramienta agrícola -la hoz- estaba hecha de piedra. Honraba y protegía a sus  muertos cubriendo y adornando sus tumbas con piedras, y utilizaba la piedra para hacer imágenes de los seres  supremos, o «dioses», cuya benigna intervención buscaban. Una de tales imágenes, encontrada en el norte de  Israel y datada en el noveno milenio a.C, muestra la cabeza tallada de un «dios» cubierta por un casco rayado  y portando una especie de «gafas».  Fig. 3  Sin embargo, observando las cosas en su conjunto, sería más adecuado denominar a esta era que comienza  en los alrededores del 11000 a.C. como la Edad de la Domesticación, más que como la Edad de Piedra Media.  En el lapso de no más de 3.600 años -una noche, para los lapsos temporales de ese comienzo interminable-, el  Hombre se hizo agricultor, y se domesticó a las plantas y a los animales salvajes. Después, no podía ser de  otro modo, vino una nueva era. Los eruditos la llaman la Edad de Piedra Nueva (Neolítico), pero el término es  completamente inadecuado, pues el cambio principal que tuvo lugar alrededor del 7500 a.C. fue el de la  aparición de la cerámica.  Por razones que todavía eluden nuestros eruditos -pero que se aclararán a medida que expongamos nuestro  relato sobre sucesos prehistóricos-, la marcha del Hombre hacia la civilización se confinó, durante los primeros  milenios a partir del 11000 a.C, a las tierras altas de Oriente Próximo. El descubrimiento de los múltiples usos  10 que se le podía dar a la arcilla tuvo lugar al mismo tiempo que el Hombre dejó sus moradas en las montañas  para instalarse en los fangosos valles.  Sobre el séptimo milenio a.C, el arco de civilización de Oriente Próximo estaba inundado de culturas de la  arcilla o la cerámica, que elaboraban un gran número de utensilios, ornamentos y estatuillas. Hacia el 5.000  a.C, en Oriente Próximo se estaban realizando objetos de arcilla y cerámica de excelente calidad y diseño.  Pero, una vez más, el progreso se ralentizó y, hacia el 4500 a.C, según indican las evidencias arqueológicas,  hubo una nueva regresión. La cerámica se hizo más simple, y los utensilios de piedra -una reliquia de la Edad  de Piedra- volvieron a predominar. Los lugares habitados revelan escasos restos. Algunos de los lugares que  habían sido centros de la industria de la cerámica y la arcilla comenzaron a abandonarse, y la manufactura de  la arcilla desapareció. «Hubo un empobrecimiento generalizado de la cultura», según James Melaart (Earliest  Civilizations of the Near East), y algunos lugares llevan claramente la impronta de «una nueva época de  necesidades».  El Hombre y su cultura estaban, claramente, en declive.  Después, súbita, inesperada e inexplicablemente, el Oriente Próximo presenció el florecimiento de la mayor  civilización imaginable, una civilización en la cual estamos firmemente enraizados.  Una mano misteriosa sacó, una vez más, al Hombre de su declive, y lo elevó hasta un nivel de cultura,  conocimientos y civilización aún mayor.

lunes, 6 de marzo de 2023

viernes, 3 de marzo de 2023

SEIS QUITÁNDOLE EL CERROJO A LA HISTORIA El ADN


 SEIS QUITÁNDOLE EL CERROJO A LA HISTORIA


 El ADN lleva la codificación, pues este material genético y sus hélices están hechos de filamentos con codificación de luz —diminutas y finísimas hebras que transportan la información de la misma forma que lo hacen las fibras ópticas—. El pilar de luz que utilizáis para activaros y para traer información a vuestro cuerpo también está compuesto de filamentos con codificación de luz. Estos filamentos transportan una gran cantidad de información y vuestro cuerpo está rebosante de ella. Cuando se agrupan y se colocan en una cierta alineación, los filamentos trabajan juntos y dejan salir una información que le da sentido a la historia que llevan. Los filamentos con codificación de luz de vuestro cuerpo se parecen a una gran biblioteca —una biblioteca gigantesca que contiene la historia de todo vuestro universo—. Durante el curso de la historia de la Tierra, muchas especies diferentes han vivido aquí. Os habéis convencido de que la humanidad es nativa de este planeta. 

Los seres humanos fueron colocados aquí. La gente quedará perpleja cuando descubra, dentro de muy poco tiempo, los esqueletos de criaturas muy diferentes. Algunos ya han sido descubiertos, especialmente en Sudamérica, pero sólo se ha escrito sobre ellos en periódicos sensacionalistas, considerándose que era un montaje, o han sido mantenidos en secreto. Cuando la consciencia de la humanidad se eleve a la frecuencia de la receptividad, y el sistema nervioso de la psique colectiva se equilibre hasta el punto en que un paradigma pueda ser cambiado, la Tierra revelará sus secretos por distintos medios, como pueden ser las muestras del tiempo, los cambios en la Tierra, los descubrimientos psíquicos, etcétera. Desenterraréis una historia completamente nueva. La tarea que tenéis ante vosotros es la de ordenar, proponeros y disponer conscientemente el desarrollo de vuestro ADN. 


Ordenar, disponer y solicitar esto no es fácil porque exige que os mováis a través de muchas identidades. Desde la perspectiva de vuestra existencia multidimensional, o esencia, o alma, habéis sido todo tipo de personajes y algunas de estas experiencias han sido dolorosas. Han sido todo un reto y difíciles. Ya es hora de que empecéis a moveros a través de los retos y abráis el cerrojo de la historia que está dentro de vuestros cuerpos. Lo haréis dejando que los filamentos con codificación de Luz se reagrupen, formando nuevas hélices, y permitiéndoos ser receptivos a lo que esta nueva información en el ADN os traerá. No siempre tendrá sentido para vuestra mente lógica. Aprenderéis que vuestra mente lógica tiene un sitio, una función y un propósito, pero que no es vuestra identidad. La mayoría de la gente utiliza demasiado la mente lógica. Está sobrevalorada y se abusa de ella, y cuando utilizas demasiado la mente lógica y abusas de ella creas estrés en tu cuerpo. No siempre necesitáis comprender lógicamente aquello que estáis experimentando. Vigilaos, mantened siempre el buen humor y mantened la idea de que estáis evolucionando.


Pasaréis por muchas cosas porque estáis subiendo por una escalera de identidad hecha de vuestro sistema de chakras. Los chakras son centros de información de energía que están conectados con vidas en las que os activasteis o expresasteis en un área u otra. Es imperativo que descubráis vuestra identidad en los próximos años. Los filamentos con códigos de luz son un instrumento de luz, una parte de la luz y una expresión de ella. Estos filamentos existen como millones de fibras muy finas, como hilos, dentro de vuestras células, y fuera de vuestros cuerpos hay unos filamentos equivalentes, con codificación de luz. Los filamentos con codificación de luz llevan la geometría del Lenguaje de la Luz, que lleva las historias de quiénes sois. Estos filamentos no pudieron llegar antes al planeta porque una contaminación creada por el equipo oscuro los mantenía alejados. Los filamentos con codificación de luz son como rayos de luz que contienen una forma geométrica de lenguaje. Llegan a vosotros desde una base de datos cósmica y guardan la información. Muchos de vosotros estáis en un nivel en el cual no necesitáis que vuestro cuerpo sea sanado. Necesitáis que una educación espontánea, se implante, sea colocada en vuestros cuerpos para que os enseñe. 


Eso es lo que sucederá en años venideros. Algunas personas en este planeta, en especial aquellos que están trabajando con cristales, aprenderán a llenar y a activar otros cuerpos con estos filamentos. A los individuos que busquen esta experiencia les serán activados los filamentos en sus cuerpos para darles información y conocimiento instantáneos. La educación está evolucionando en esa dirección. Habrá seres que os asistirán en todo esto. Tendréis que ser capaces de reconocerlos y de reconocer otras realidades que os rodean. Cuando la información de los filamentos fue dispersada no hubo una quema de librerías; los libros fueron simplemente arrancados de las estanterías y abandonados en el centro de la habitación. Imaginad que entráis en una habitación del tamaño de un estadio y todos los libros que la llenaban están tirados por el suelo, en el centro. ¿Cómo podríais encontrar algo si no fuese por azar? Como los humanos no creen en el orden del azar, nunca han seguido el orden que está dentro de ellos. La información de los filamentos estaba dentro de vosotros y, sin embargo, no había una manera lógica de encontrarle sentido. Así pues, en la actualidad, ¿cómo encontrar la información? La información os será revelada. Ése es el proceso. No tenéis que buscarla porque esta revelación es vuestra herencia y es lo que sois. A medida que el ADN empiece a formar nuevas hebras, estas nuevas hebras viajarán por el sistema nervioso del cuerpo que se está desarrollando en esta época, y los recuerdos inundarán vuestra consciencia. Tenéis que trabajar para desarrollar este sistema nervioso, para atraer luz a vuestro cuerpo, para oxigenar vuestro sistema, para aprender a moveros a través de las aceleraciones de energía y para atraer más ideas y experiencias a vuestra vida. A medida que este proceso empiece a crecer y a nutrirse en vuestro cuerpo, limitaos a observarlo, porque querréis saber cómo acceder a él. Quedarte atrapado en tus dramas personales es como leer un libro una y otra vez y no permitir que llegue información de otros libros. Hay más: hay una historia completa. Esta historia tiene que ver con vuestra alma.


 Como miembros de la Familia de la Luz estáis aceptando albergar en vuestros cuerpos la consciencia de todas vuestras existencias. Estáis de acuerdo en aceptar lo que habéis hecho y los papeles que habéis jugado en todas estas existencias, y luego invadir distintas realidades y cambiarlas de acuerdo a los dictados de vuestro acuerdo como representantes de la Familia de la Luz. Tenéis libre albedrío dentro de este acuerdo, por supuesto. La triple hélice os hace entrar en el centro del sentimiento. El centro del sentimiento es la emoción, y la emoción es vuestro camino o puente o billete para llegar al ser espiritual. Cuando las personas niegan el ser emocional, no pueden entrar en los reinos espirituales. Cristo dijo: «Conócete a ti mismo». Conoceos a vosotros mismos. Es lo mismo. Ese mensaje llegó al planeta hace ya mucho tiempo, pero fue distorsionado para que las personas no pudiesen comprender cuan grandes eran y que todo lo que tenían que hacer era volver a ordenarse. El trabajo siempre es interno. Cuando queréis saber cómo producir un cambio en el planeta siempre os decimos que trabajéis con vosotros mismos. Desarrollaos. Id más allá de las fronteras del ser. Aprended a devenir multidimensionales, a existir en el plano astral y a viajar más allá del cuerpo físico. No defináis al cuerpo como algo que acaba «aquí», que es lo que la sociedad os insta a hacer con el fin de controlaros. En una zona de libre albedrío, el control es parte del juego porque alguien tiene que estar al mando. Sois miembros de la Familia de la Luz. ¿A qué jerarquía o a qué dioses respondéis?


 El ADN es una historia viviente de la verdad y la vida. Cuando uno es capaz de fundirse con esta historia, es capaz también de entrar en otras realidades sin la necesidad de vídeos, ni cintas, ni libros. Uno es capaz de experimentar. 


Muchas culturas nativas fueron entrenadas para que supieran encontrar lo que quedaba de la Biblioteca Viviente en este planeta. Esto explica su reverencia hacia la Tierra y los animales, y su comprensión de la cooperación que existe en todo. Estas culturas nativas fueron colocadas intencionadamente en este planeta para que hubiera una base de entrenamiento y un lugar de potencial activación de la memoria cuando el momento fuera propicio. El ADN contiene un código. Contiene el anteproyecto de la identidad, el plan para la existencia, la historia del universo y la historia de la vida en este sitio en particular. Y se encuentra almacenada en las células de los humanos. El ADN original de los administradores de este planeta, los ocupantes humanos, tenía un sistema de anteproyecto genético basado en el número doce. Las doce hebras de material genético están, entonces, conectadas a muchos otros representantes o fuentes de información que también suman doce.


 Recordad, la  realidad es un espejo de la realidad. Las doce hebras de información conectaron al ocupante humano con los correspondientes centros de información dentro y fuera del cuerpo. La Tierra está entrando ahora en una conjunción o alineación con propósito a través de la cual los Planificadores Originales están regresando para reactivar el sistema de doce hélices en la especie ocupante — los humanos, hasta la fecha— y volver a encaminar a la Tierra. Cuando se concibió la biblioteca biológica, hace eones y eones, se decidió que los administradores del planeta tendrían la llave de acceso a la información almacenada en la Biblioteca Viviente. 


¿Cómo se relaciona esto con los doce centros de información? Cuando los sistemas de chakras humanos se conectan, abren, y activan, la información empieza a buscar su propia expresión y a estar disponible. Hay ciertas cosas que codificarán y pondrán en marcha esta información, llevándola a la delantera de la existencia para que empiece a expresarse. Cuando estáis conectados a los centros de información (siete en vuestro cuerpo y cinco fuera de él), estáis preparados para recibir energía a través de otro grupo de doce centros de información. Cuando activáis vuestros doce chakras, os conectáis con una energía almacenada en grupos paralelos de doce centros que activarán aún más vuestro proceso. Esto hará que, eventualmente, el cerebro funcione al 100%, como una computadora. Las doce realidades paralelas contienen formas de acceder a la información que os ha sido ocultada. Hay muchos pasos a seguir para acceder a esta información. Esto se podría comparar con el sistema secreto de los gobiernos, que utilizan diferentes niveles de huellas digitales y huellas para acceder al último fragmento de información. Existen muchas maneras distintas de relacionar las cosas cuando algo muy secreto está escondido. La activación de las doce hebras de ADN coincide con la activación, movimiento y apertura de los doce centros de información —los doce chakras o discos de energía etéricos—. Éste es el principio de la conexión del movimiento giratorio de los doce. Cuando esta alineación de energía se produce, atrae energía hacia los doce cuerpos celestiales en vuestro sistema solar. Estos cuerpos empiezan entonces a devolver energía hacia la Tierra. Se activan, dejando salir la energía necesaria para que la Tierra cobre vida biogenéticamente. Cada vez hay más grupos de doce —los doce universos que giran, por ejemplo—. Debido al movimiento giratorio de estos doce centros de energía habrá un caos de nueva consciencia porque cuando estos doce centros —en especial los cinco exteriores— empiecen a conectarse con el planeta, se producirá un increíble flujo de una energía nueva. La formación de las doce hélices no significará que estaréis completamente informados como especie. Significa que, con el fin de catapultar a la especie humana hacia una consciencia más elevada, se tiene que producir una máxima y mínima mutación para crear un nuevo modelo de operación. Esta mutación traerá un nuevo nivel de frecuencia que afectará a todas las personas de una manera distinta. El proceso se podría comparar con el nacimiento de un nuevo sol en vuestra atmósfera. Estas doce hélices ciertamente no comprenden toda la información que existe en los filamentos con codificación de luz. Sin embargo, la formación de las doce hélices será más que suficiente para daros, como especie, una imagen mucho más amplia de lo que sois.

 Como miembros de la Familia de la Luz, vosotros sabéis quiénes sois. Son los humanos los que no saben quiénes son. Sin embargo, como vosotros estáis disfrazados de humanos, a veces también os engañáis pensando que no sabéis quiénes sois. Sabéis, desde la porción eterna de vuestro ser, que sois miembros de la Familia de Luz. Llamamos a la Tierra la Biblioteca Viviente porque todos tenéis una imagen de lo que es una biblioteca: es un lugar donde la información está almacenada y disponible. Utilizamos esta analogía porque queremos evocar la imagen de que, dondequiera que vayáis, estáis en una biblioteca. Simplemente, aún no habéis descubierto cómo interpretar la información o cómo encontrarla en la biblioteca. Esta es la imagen que nos gustaría que todos empezarais a tener. Creará más amor para la Tierra y una mayor consciencia de que hay algo con lo que todo el mundo puede recurrir en este lugar. Nadie necesita sentirse solo cuando hay vida inteligente dispuesta a comunicarse con los seres humanos. Una vez se hayan formulado las doce hélices que os conectan con los doce centros de información, la biblioteca quedará activada. Los humanos fueron diseñados para ser la clave de acceso a esta información de la Biblioteca Viviente. Existen muchas historias al respecto. Hace millones de años, todas las formas de vida coexistían en esta planeta, especialmente durante la época de los dinosaurios, cuando estos enormes animales operaban como guardianes del planeta, y ciertas energías se estaban creando para almacenar información aquí. Esto ocurrió durante millones de años. En la actualidad, el doce es el sistema que conecta, y si miráis a vuestro alrededor, lo veréis en todas partes. Fue una inserción simbólica por una razón: para que un día pudierais descubrir que os conecta con algo que está en algún otro lugar. No es vuestro ritmo natural, pero es un acuerdo de grupo que se utilice esta energía de doce en muchos sistemas de realidad diferentes. Es una fórmula codificada. Muchas de las cosas que no tienen sentido para la mente lógica tienen un tremendo sentido para los filamentos con codificación de luz y para el cuerpo, a medida que éste se vuelve cada vez más sensible. Hay quienes dicen que Éste es un sistema ineficaz y que no tiene un fluir natural. Pero este sistema de doce es el fluir al que este planeta fue ajustado. En realidad, si os fijáis, sois un sistema de trece. ¿Cuántas veces al año hay luna llena? Trece. El sistema de trece llegará. Os abriréis a él muy pronto porque os moveréis a través del tiempo. La energía del trece va más allá de la lógica y más allá de un sistema forzado.


Ahora, como ya hemos indicado, la Familia de la Luz ha venido al planeta para recibir la energía de los Planificadores Originales. Esta energía creará una alteración genética y reactivará y reagrupará los filamentos con codificación de luz. Los filamentos formarán el sistema de doce hélices que podrá activar al cuerpo. Esto hará que los seres humanos sean muy valiosos porque estarán preparados para ser utilizados para acceder a la información almacenada en la Tierra. ¿Sobre qué trata esta información que es tan importante? Se encuentra disfrazada en insectos, en cerdos, en colas de burro, en orejas de conejo y en toda clase de cosas, y vosotros tenéis que descubrirla. Queremos hacer hincapié en que cuando la información fue almacenada en las doce bibliotecas, fue almacenada en diferentes capas. Cuando vosotros entrasteis en las bibliotecas, había diferentes códigos de espacio. En otras palabras, había muchas maneras diferentes de entrar en las bibliotecas. No podíais simplemente entrar y decir: «Tengo autorización para recibir toda esta información». Así como hay sistemas de seguridad en vuestros gobiernos, también los hay en las bibliotecas que contienen esta información. En primer lugar, había una razón para construir las bibliotecas, ya que la pulsación de la tiranía funcionaba en esa época. Ciertas energías, los Guardianes del Tiempo, estaban preocupados ante la posibilidad de que la información llegara a manos equivocadas. De manera que, como si fuera un juego, las bibliotecas fueron diseñadas de modos muy diferentes. Las otras bibliotecas, o mundos, no se parecen en nada a vuestro mundo. La tarea de los Guardianes del Tiempo era diseñar un proyecto mediante el cual la consciencia pudiera evolucionar, tener información y ser utilizada para acceder a la información. Originalmente, el papel de guías de la biblioteca de los ocupantes humanos era un honor. Sin el ocupante humano uno no podía acceder a la biblioteca y, cuanto más sintonizado estuviera el ocupante humano, podía uno acceder a más en la biblioteca. El ocupante humano se enorgullecía de estar lo suficientemente relajado y lo suficientemente conectado como para hallar la información en todas las cosas. Si los humanos eran tarjetas de biblioteca, entonces unos eran mejores tarjetas de biblioteca que otros. Había un entrenamiento para ser tarjeta de biblioteca y, cuando llegaban seres que querían información sobre el planeta, se fundían con el ocupante humano que estaba codificado para responder a ciertos códigos. Si alguien tenía un código bajo, entonces sólo podía ver una parte de algo; cada uno llegaba con la intención de acceder a una información específica. No se retenía información porque fuera secreta, sino porque dicha información no era electromagnéticamente apropiada para la estructura biológica del que la solicitaba. La información debe ser capaz de penetrar el sistema de creencias de un individuo; de otra forma, el individuo podría estallar si fuera sobrepasado por una energía que no estuviera fuertemente templada con amor. El hecho de estar fuertemente templada con amor impide que el individuo estalle y lo mantiene concentrado en la recepción de un concepto más amplio.


 Es así como los conceptos llegan a este planeta: viajan en la frecuencia del amor. La frecuencia de la luz no es capaz de transportar grandes conceptos porque no está conectada con la emoción. La frecuencia del amor sí está conectada con la emoción. Cuando un individuo está creando un concepto expandido de sí mismo, debe haber un amor que le dé un propósito. Sin amor, el individuo no siente que haya un propósito, y siempre debe sentirse conectado con el propósito para poder comprender lo vastas que son las cosas. Algún día descubriréis que el sexo es parte del proceso. Cuando seáis dueños de vuestra propia sexualidad, veréis las oportunidades que tenéis para expresarla, y decidiréis si queréis expresarla de esa forma o no. A medida que os hacéis accesibles y a medida que otros os utilizan para descubrir la biblioteca, tendréis muchos encuentros interesantes con la evolución de los años. Si estudiáis las escrituras y los manuscritos antiguos, comprenderéis que los dioses bajaron y se entremezclaron con las hijas de los seres humanos. La sexualidad ha sido utilizada para echar chispas sobre la tarjeta de la biblioteca. Hay algo muy peligroso en esto porque ha sido mal utilizada. Por eso es muy importante que seáis dueños de vuestra sexualidad y que estéis seguros de con quién la compartís. No queremos que estéis en una posición en la que os compren ni que os utilicen. Os recomendamos que miréis y veáis si sentís que los otros están siendo honestos y tienen integridad, o si os están halagando. Os estáis convirtiendo en administradores del poder. Algunos tradicionalistas consideran que estamos difundiendo demasiada información sin supervisión. Nosotros decimos que la Tierra se dirige hacia una importante confrontación, de manera que nada debe ser prohibido. Estamos inundando el planeta, como muchos otros, con oportunidades para recordar. De manera que, cuando empecéis a acumular este conocimiento y estas habilidades, otros serán atraídos hacia vosotros por sus propias razones, por aquello a lo que pueden acceder a través de vosotros. Cuando eres sexual con alguien es como si abrieras una avenida hacia otras bibliotecas. Tiene que ver con muchas, muchas cosas. Parte de lo que queremos que todos vosotros hagáis es que améis y honréis vuestros cuerpos, os améis a vosotros mismos y os aseguréis de que vais a ser sexuales con alguien que os quiere de verdad. Eso no quiere decir que os tengáis que casar con esa persona. Pero tiene que haber amor para que sepas a quién te estás uniendo; de esta forma, los descubrimientos que hagas se mueven entre vosotros dos. Más que preveniros, lo que estamos haciendo es avisaros porque veréis que a aquellos que no son cuidadosos con su poder les sucederán cosas. En otras palabras, la sexualidad no es algo con lo que se pueda jugar. Es una manera de abrir muchas avenidas. Si uno no se acerca a ella con cuidado, puede atraer energías incluso sin tener pareja. Si uno utiliza la sexualidad para activar la información, podría invitar a las energías equivocadas. De manera que tened cuidado con la frecuencia de la sexualidad porque hace aflorar a las emociones, y éstas son la llave de acceso a la información almacenada en la Biblioteca Viviente.


miércoles, 1 de marzo de 2023